Caja, papel de seda y un dedo refrescando el tracking: cuando mi lienzo cruzó la frontera sin mí
Un comprador portugués, un lienzo de 90 centímetros y yo sin tener idea de embalaje, seguros ni aduanas. Esta es la crónica de mi primer envío internacional de arte, con los nervios incluidos y una lista de comprobación que ojalá hubiera tenido entonces.